Christopher Mallory | • ID

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Christopher Mallory | • ID

Mensaje por Invitado el Miér Feb 20, 2013 7:00 pm






Datos generales
•Nombre y apellidos: Christopher Mallory.
•Nick: En realidad utiliza muchísimos con tal de no dejar rastros: Da Virus, Lilith, Nigghogh, BebopFan1337, Hacking101, Martin C. Weelher, y la lista sigue.
•Edad: 17 Años.
•Orientación sexual: Pansexual.
•Raza: Varía. Sus "trajes" favoritos son la apariencia de un ser humano común y escuálido, o algún animal grande (Por lo general completamente inadecuado para la zona en la que se encuentra).
•Rango: Rebelde.
•Empleo: Hacker a sueldo.
•Nivel de adicción: 3. Este trabajo se ha convertido en uno de sus preferidos, aunque no absorbe toda su atención pues sirve a Nightmare en calidad de mercenario.

Psicología
La mejor metáfora que ha encontrado Chris para resumir su propia personalidad es: "Una moneda que gira sin parar mostrando al azar sus dos caras opuestas, sin poder controlarlo o siquiera preocuparse de ello". Aquejado por una bipolaridad que jamás hizo el esfuerzo de controlar, lo cual se suma a una forma de ser caprichosa y egoísta, la personalidad de Christopher jamás le ha ayudado demasiado en nada, ni para hacer amigos ni para conseguir trabajos... Aunque esto en realidad jamás le ha interesado, pues eventualmente igual tiene clientes. En realidad, analizándolo bajo un cristal más fino, uno puede darse cuenta que son pocas las cosas que realmente le importan: Afecto, dinero, incluso su propio bienestar o salud parecen ser cosas que pasan a un segundo, o tercer plano incluso.

Por supuesto, esto depende del estado anímico en el que se encuentre, pero hay detalles que permanecen siempre constantes. Cuando se encuentra animado, por ejemplo, Chris parece ser una persona apasionada y trabajadora, siempre constante y energética que se mantiene en un constante movimiento para asegurar que su trabajo. Bromista, radical, algo malicioso y en extremo extrovertido, la personalidad "feliz" de Chris parece ser lo más cerca que podría llegar a estar de ser un adolescente común como cualquier otro, incluso apareciendo un poco de auto-conciencia en su psique: Es en este estado cuando el joven hacker empieza a preocuparse más por si mismo y su propia situación, por lo que suele ser menos atrevido en su trabajo e incluso un poco más pulcro en sus espacios, aunque esto no reduce su aparentemente inagotable creatividad y deseo de caos. Con el resto del mundo sigue siendo caprichoso y egoista, cosa que no ayuda mucho a su auto-encierro social al igual que su forma de hablar apresurada y su completa falta de modales. Aún así, en este estado mental parece ser más amable e incluso puede llegar a suavizar un poco sus ideas y bromas hacia el resto del mundo.

Ahora bien, la otra cara de la moneda es otra historia. Cuando Chris se encuentra agotado, su personalidad da un giro completo en la dirección opuesta. Se vuelve más frío (tanto como su innata inmadurez le permite ser), calculador, arisco y malicioso: Todas las necesidades parecen desaparecer en su mente con excepción de las más básicas, y el deseo de causar problemas en la web (Foros, redes sociales, el Dreamer, para él todo es igual en este momento). Es en este momento cuando parece tomar las decisiones más acertadas, pero al mismo tiempo las más riesgosas o impulsivas, pues el nivel de auto-consciencia que tiene es peligrosamente bajo, al punto de que no le interesa lo que puede llegar a ocurrir con él mientras pueda satisfacer esa necesidad que tiene de destruir lo que su padre amaba tanto. El nivel de capricho parece reducirse en este estado, aunque su egoísmo parece aumentar desproporcionadamente con respecto al resto del mundo. Sus habilidades sociales si parecen tener una baja mucho más desproporcionada, pues a pesar de que ya no tenga los impulsos bromistas e infantiles de antes,se vuelve mucho más malicioso, y simplemente ya no tiene "filtro" a la hora de decir las cosas: Si piensa algo, lo dirá de la forma más dura y/u ofensiva posible, al punto de que pareciera hacerlo a propósito... Lo cual no es completamente imposible.

A pesar de esto, su condición psicológica no le impide ser un gran mentiroso, ni mucho menos le da problemas a la hora de fingir ser alguien o algo más. Nació con la capacidad de actuar, de fingir con gran desfachatez, al punto de que no parece sentir culpa o mucho menos dudar cuando está en "la piel" de otra persona u ser. Aunque esto no era más que una faceta menor de su "yo", parece haberse acentuado aún más desde que inició su trabajo con la organización Nightmare en el Dreamer, donde aquellos cambios de personalidad pueden ser reflejados con gran facilidad de forma física... Y aquello le agrada quizá de sobremanera.

Sin escrúpulos ni ataduras morales, la mente de un joven prodigio que parece haberse podrido antes de tiempo, y cuya condición no hizo más que empeorar al entrar en caso "Dreamer". Aunque no quiera admitirlo jamás, en el fondo el juego también lo ha afectado al igual que al resto del mundo...


Descripción física
Cambiar de forma, modificar el aspecto y la forma de ser, son cosas a las cuales Chris se acostumbró con real facilidad dentro del Dreamer. Después de todo, era algo que él siempre quiso ser capaz de hacer... Poder confundirse con el entorno, tomar cualquier forma posible e imaginable con tal de pasar desapercibido. Es un poder bastante apetecido por cualquiera, pero eso no significa que no sea capaz de permanecer un tiempo con una sola forma. Policías, rehenes, contactos en el bajo mundo, animales de carroña... Son sus disfraces favoritos, pudiendo pasar de un inocente niño de 10 años atado a las vías de un tren, pasando por una extraña nube en el cielo que pareciera tener la forma de una zapatilla de fútbol, hasta una traficante de drogas con la marca de una bala surcando su cabeza, entremedio de sus cabellos rojizos y desordenados. Por lo general es bastante creativo a la hora de generar disfraces, y evita repetirlos tanto como puede... Aunque la tentación de tomar forma de atrezzos muertos o imágenes perturbadoras es simplemente demasiada para él. Simplemente le gusta fastidiar.

Pero la realidad es dura, y en ella las personas deben permanecer siempre en un único estado físico (A menos que quieran pasar por un quirófano). Chris siempre ha pensado como serían las cosas si el pudiera verse como alguien más, pero nunca ha hecho un esfuerzo alguno para superar sus problemas. Su cuerpo mediano (de alrededor de 1.75 metros), flaco y poco entrenado quema las cientos de calorías que consume en papas fritas con una simple rutina de ejercicio diario, pero aquello no le ayuda demasiado a tener una figura "espectacular", en realidad no está ni gordo ni flaco, y sus músculos están desarrollados solo lo justo y necesario para no tener que ir al doctor. Su piel es anti-naturalmente pálida, al punto de parecer estar enfermo eternamente, cosa que se intensifica aún más al notar las grandes ojeras que crecen bajo los negros ojos que descansan del otro lado de sus lentes. Su cabello grisáceo y liso ha crecido de sobremanera durante los años que lleva en su oficio, y aunque no parece cuidarlo demasiado, lo corta una vez cada 6 meses para que no le estorbe en los ojos, llegando por lo general hasta la cintura cuando no está amarrado en una coleta.

Desaliñado, despreocupado y eternamente somnoliento, Chris pareciera tener siempre, en persona, el aspecto de alguien que acaba de levantarse de la cama luego de una fiesta salvaje. Incluso para las pocas veces que abandona su hogar, sus vestimentas no van más allá de un pantalón gris muy holgado, sandalias, una sudadera verde que le queda muy grande y, a veces, una bufanda azul. Su vida se desarrolla más en lo virtual que en lo real, así que realmente ya ha perdido la costumbre de arreglarse...

Spoiler:


Historia
- ... ¿Ah? ¿Que pasa? -El hombre detrás de la pantalla ni siquiera volteó su rostro un poco, no hizo ademán alguno ni despegó la mirada del monitor mientras sus dedos continuaban tamborileando de forma veloz y ordenada por todo el teclado- Ahora no puedo atenderte ¿Puedes hablar con tu madre para lo que sea que necesites? Gracias...

Christopher permaneció inmovil y silencioso, sentado en un rincón del pulcro laboratorio de computación que se ocultaba en lo más profundo de su hogar. Eran altas horas de la noche, pero la habitación permanecía iluminada completamente por el fulgor de las cientos de pantallas que prácticamente tapizaban las paredes del laboratorio, cada una con una imagen diferente: Números, letras, fotografías y videos... Información que volaba desde diferentes partes del mundo hasta el cerebro del hombre detrás de la pantalla, que pronto habría olvidado la presencia del joven Christopher, que continuaba observándole desde el rincón menos iluminado del lugar, tal como lo había hecho por tres días seguidos. Así como había olvidado a su madre, quien había partido ya hace varias semanas de la casa para no volver jamás... La única razón por la que lo había notado a él fue por que hizo algo de ruido luego de estornudar, pero podía estar seguro de que el hombre daba aquella misma respuesta a cualquier sonido, fuera o no causada por él. Tenía 7 años, pero ya entendía cosas que otros niños no. Leía y escribía, era capaz de resolver algunos acertijos matemáticos y ya hablaba con fluidez el inglés... Claro, no es como si eso importase ahora. No es como si eso hubiera importado nunca.

Pero aquella historia tenía su origen muchos años antes... en el viejo Londres. Era el año 2034, y el desarrollo tecnológico del mundo estaba en pleno auge. La industria de los videojuegos todavía no tenía la presencia que conseguiría con las décadas, pues el heraldo que traería consigo la llave de la evolución (¿O destrucción?) definitiva de toda la informática nacería muchos años después, en una cuna muy alejada de aquella región. Era un buen año para la inventiva y el desarrollo experimental, pues cada nación en el planeta se hallaba en una carrera desesperada hacia el progreso material ¿La razón? El mundo necesitaba un lider... o al menos eso solían decir los políticos. No bastaba ya con tener mayor poder militar, o más recursos económicos... No, aquella nación que consiguiera consolidarse como la mayor potencia en el mundo de la informática, estaría destinada a dominar a las demás. Por supuesto, Estados Unidos y Japón eran los grandes favoritos para alcanzar el punto más alto, antes que cualquier otro postulante, con sus aparentemente inagotables recursos y su largo historial de inventos. Pero toda nación tiene sus prodigios, y en Inglaterra había un nombre que parecía estar en boca de todos últimamente: Elroy Mallory. Un hombre sencillo pero de notable habilidad que había ingresado hace poco al grupo de investigación de la Universidad de Oxford, y que desde entonces no había dejado de lograr éxito tras éxito en cada proyecto en el cual participaba. Era bastante querido por la comunidad y sus compañeros, entre los cuales se hallaba la joven Helen Blair, una becaria que tuvo el "privilegio" de ser asignada al joven Mallory como aprendiz... Era evidente que aquella relación pasaría pronto a ser "algo más", aunque las cosas se salieron rápidamente de control para ambos jóvenes cuando, meses después de iniciar sus estudios, Helen quedó embarazada. A Elroy no le preocupo mucho en realidad, pues con el sueldo que estaba ganando en ese entonces por sus investigaciones consideraba que sería capaz de mantener una familia de manera estable... A pesar de la preocupación de Helen, que consideraba que deberían buscar una fuente de sustento más "segura" para lo que vendría, las vidas de ambos científicos no cambiaron demasiado, incluso con el nacimiento de Christopher el 25 de Agosto del año 2035. Por un año completo, las cosas parecían ir viento en popa para la recién integrada familia. Hasta que los experimentos empezaron a fallar...

Helen abandonó la carrera y decidió trabajar en una empresa como contadora, y por un momento su sueldo junto con el de Chris les permitía llevar una vida llena de lujos junto con su pequeño retoño. Pero de un momento a otro, los proyectos empezaron a estancarse... Sin razón aparente. El mundo empezaba a atrasarse, las universidades eran incapaces de continuar con sus proyectos por imprevistos sorpresivos o simplemente no prosperaban. Muchos científicos perdieron sus carreras en ese entonces; equipos completos de genios de todas las clases, totalmente desacreditados por una serie de fallas en los sistemas operativos recién creados o por desperfectos en los hardwares que intentaban vender al extranjero. Elroy, junto con muchos de sus compañeros, cayó rápidamente en el olvido, mientras múltiples equipos de informáticos alrededor del mundo poco a poco empezaban a tomar la delantera ante la caída de los titanes. Jamás pudo aceptarlo... nunca, nunca fue capaz de aceptar la derrota, y derrochó los ahorros que habían acumulado en la construcción de un laboratorio privado en el sótano de la casa donde vivían. Y desde allí, todo fue un espiral directo hacia el caos.

Christopher creció como un niño solitario. Su familia se mudó a los suburbios de Londres, en una zona donde los vecinos no acostumbraban tener niños, por lo que tuvo que acostumbrarse a disfrutar únicamente de su propia compañía, o la de sus padres de forma esporádica. En un principio, esto no pareció afectar demasiado la psique del niño, con excepción del hecho de que parecía rehusarse a aprender a hablar... Y literalmente se rehusaba, pues parecía aprender todo lo demás. A los 2 años empezó a leer lo básico, y a los 3 ya era capaz de escribir y memorizar palabras complejas. Pero jamás decía una sola palabra, apenas y expresaba sonido alguno que no fueran llantos o indicaciones a la hora de tener una necesidad. Pasó por doctores y psicólogos, quienes no conseguían encontrar nada fuera de lo normal en el pequeño prodigio, hasta que este finalmente empezó a hablar (Con bastante torpeza) a la edad de 4 años, y aunque aprendió a hacerlo, rara vez dirigía la palabra a alguien que no fuese su padre o su madre, lo que lo mantuvo alejado de otros niños en todo momento. Para él, su mundo eran su padre y su madre, a quienes parecía intentar impresionar constantemente con las cosas que aprendía y descubría de su mundo. Y lo conseguía, aunque solo con su madre; su padre, por otro lado, se hallaba en un estado de obsesión terrible con su propio trabajo. Estuvo presente los primeros 3 años de su vida. En el cuarto, empezó a encerrarse en su laboratorio. Chris lo buscaba constantemente allí, al igual que su madre, y aunque al principio parecía bastante abierto al diálogo, poco a poco se encerró en si mismo a medida que se percataba de que no conseguía ningún avance en sus proyectos.

- No es que tu padre no te quiera -Solía decirle Helen durante las noches, antes de dejarlo dormir- Simplemente está preocupado, teme hacer las cosas mal por nosotros... Teme no ser capaz de mantenernos...

Pero ella mentía. Mentía y tanto Chris como la propia Helen lo sabían. Esto no tenía nada que ver con la familia o el sustento: Para Elroy, solo estaban él mismo y su computadora, solos contra el mundo en una existencia que se basaba únicamente en el orgullo que alguna vez tuvo, y que ahora debía recuperar. Esa computadora... Chris detestaba esas máquinas, con toda su alma odiaba esos seres fríos y luminosos que robaban la atención de su familia, de su padre sobre todo. Un día se descubrió a si mismo atacando una de las CPU del laboratorio con un destornillador, ante los ojos furiosos de su padre, quién, gritando como una verdadera bestia, lo tomó del cuello y le dio una serie de golpes en el rostro, poco antes de sacarlo del laboratorio... Chris guardó silencio entonces. Guardó silencio durante 3 largos años, guardó silencio mientras su madre le gritaba a su padre "¡ES TU FAMILIA O TU ORGULLO!", mientras tomaba un par de maletas. Guardó silencio mientras abandonaba la casa, prometiendo regresar por él cuando consiguiera un lugar donde alojarse. Y guardaba silencio en ese entonces, semanas después, mientras permanecía sentado en un rincón del laboratorio, observando a aquel hombre que alguna vez fue su padre, el hombre tras la pantalla, absorto totalmente en su mundo. Su boca no decía nada, pero su mente era un torbellino de ideas; claro que todo se podía resumir en una palabra.

Odio.

Efectivamente su madre regresó a la tercera semana de haberse ido, quizá no tanto para llevarse a su hijo, sino que con la esperanza de ver algún cambio en su esposo... Pero cuando entró en el laboratorio se dió cuenta de que seguía igual: La habitación y él mismo se hallaban en un estado inmaculado, mientras el resto de la casa parecía un chiquero que Chris había decidido dejar de ordenar luego de darse cuenta de que era incapaz de ello. Destrozada por dentro, Helen se llevó a su pequeño a casa de su madre, en Estados Unidos... Claro que no se marcharía sin antes darle a su esposo una última oportunidad de recapacitar. No tuvo respuesta, por más que espero al lado de su esposo a que volteara hacia su rostro furibundo. Pero mientras los adultos "perdían el tiempo", Chris se hallaba emocionado en su habitación del segundo piso, haciendo sus maletas para escapar. Tomó juguetes, comida y ropa, y luego bajó apresuradamente las escaleras hacia la salida, donde planeaba esperar a su madre... pero en su camino encontró los libros de informática, lógica y ensamblaje de computadoras. Y una retorcida idea empezó a madurar en su infantil mente... Aún a su corta edad, era perfectamente capaz de planear una venganza... Y la anhelaba con tal fuerza que ya casi no le interesaba que el destinatario de su ira sería su padre. No podía enfrentarlo de forma física, pensó, pero habían muchas maneras de herir a un hombre, muchos métodos para destruir su orgullo: y el mejor era superarlo en su propio campo. Si, era un plan dulce y maléfico, que tomaría tiempo, pero en ese entonces parecía tener sentido para el joven Chris, quién ocultó tantos materiales como pudo entre sus maletas, y se sentó en el pórtico en espera de su madre. No necesitaba despedirse de su padre, pues volverían a verse... Muy pronto...

El viaje a Estados Unidos fue realmente impactante para el joven Christopher, aunque de una manera negativa. A pesar de que Nueva York parecía una ciudad completamente diferente a Londres, en esencia le parecía lo mismo: Una jaula de concreto llena de animalillos corriendo por todas partes, ignorantes en su mayoría, totalmente fáciles de confundir o manipular con un par de frases. Durante el viaje en avión, se vio obligado a interactuar con otros niños, y allí se dio cuenta de que su forma de pensar era simplemente... diferente. Los niños eran estúpidos, blandos, enfermizamente inocentes... Los adultos que les acompañaban, tampoco eran demasiado inteligentes. Cuando llegó al departamento de su abuela, unas horas más tarde, decidió que ya había visto suficiente del resto de los seres vivos, y que no desperdiciaría más tiempo con ellos. Claro que su madre y su abuela, que vivía sola en un viejo departamento de Manhattan, tenían otros planes, y por más inteligente que fuese, seguía siendo un niño de 7 años y medio bajo el cuidado de su tutora legal. No hubo pero que valiera cuando decidió enviarle a la escuela, aunque consiguió que le adelantaran un par de cursos con tal de no encontrarse de nuevo con mocositos fastidiosos. Teniendo 7 años, adelantó a sus compañeros por casi 7 años, llegando de forma muy adelantada a un ambiente para el que no estaba emocionalmente preparado. Sus compañeros, todos ellos pubertos entrando en la edad del pavo, le fastidiaron constantemente, hasta que fueron capaces de curtirlo lo suficiente como para volverlo más "aceptable" en su sociedad. Chris se dejó influenciar muy rápido, y se distanció rápidamente de su familia para empezar a participar en fiestas y varias locuras juveniles que terminaban constantemente con una visita al orientador. Fue en esta época de su vida cuando desarrolló muchos de sus vicios, además de aquella bipolaridad que le aqueja aún en nuestros días... Pero también fue en este tiempo cuando aprendió a fingir para su beneficio.

Terminó la escuela a los 12 años y no realizó estudios superiores, pues para ese momento ya tenía más que suficiente experiencia con seres humanos. Su madre, para ese punto, ya estaba cansada de la vida, y simplemente le dejaba pasar todo. Y su abuela no era realmente estricta con él, por lo que consiguió iniciar sus estudios en casa... O mejor dicho, refinarlos. Había estado leyendo desde muy joven los libros que robó a su padre, y ahora que había aprendido un poco más, era capaz de avanzar en lo que realmente le interesaba: Computadoras. Consiguió piezas para armar su propia computadora gracias a algunos contactos de la escuela, y desde aquel pequeño prototipo empezó a experimentar, a aprender... Lo primero que hizo fue rastrear a su padre, quien parecía estar empezando a mejorar nuevamente junto con un nuevo equipo de desarrollo en Londres. "Disfruta mientras puedas, viejo. Te hundiré..." Solía murmurar entre dientes cuando trabajaba, con un cigarrillo entre sus labios. Claro que, a medida que empezaba a sumergirse en el mundo de su padre, se dio cuenta de que le gustaba... pero también se dio cuenta de que no quería inventar algo nuevo. No quería superar a su padre, todo lo contrario, quería alejarse de aquel concepto tanto como pudiera. No quería crear... quería destruir. Eso era lo que realmente anhelaba. Una vez que terminó con los libros viejos, se actualizó mediante la web, viviendo encerrado en su habitación. Su abuela murió y el no lo supo sino semanas después, y realmente no es que le preocupase demasiado. La situación económica empeoraba, vivían básicamente de la ayuda de familiares y amigos... Y tampoco le importaba. Su concentración estaba en destruir, en infiltrarse... en "Hackear". Se hizo bastante conocido en las redes menores con el nombre de "Mickey", gracias a varios ataques que realizaba a pequeños foros o redes sociales populares. Claro que poco a poco empezó a aumentar el calibre de sus "travesuras". Interfirió grandes computadoras, hasta finalmente destruir por completo la investigación realizada en la universidad de Oxford... Pero no se sintió satisfecho con eso. En lo más mínimo, en realidad, pues fue demasiado sencillo. La noche en la que vio "arder" (Metafóricamente hablando) el trabajo de vida de su padre, y mientras imaginaba el sufrimiento en su rostro... No sintió nada. Tenía 14 años y había conseguido el objetivo de su vida, pero no sentía nada al respecto... Aburrido y algo fastidiado, tanto por el fracaso existencial de su obra y la falta de recursos para continuar mejorando su propia computadora, inició una carrera como hacker a sueldo, realizando ataques o fisgoneando en zonas prohibidas a cambio de una buena remuneración que debía ser entregada mediante un canal seguro en lo más profundo de la internet...

... Pero seguía aburrido. Saqueó varios "bancos de información" para enterarse de todo antes que los demás, quizá como un mero capricho suyo y un intento por encontrar algo que hacer. Cuando tenía 15 años, siguió de cerca los rumores acerca del videojuego "El Dreamer" atraído por la idea de no ser el único joven con "ideas" en el mundo, quizá con la esperanza de encontrar alguien con quién hablar... No, no era eso. Simplemente sentía una cierta curiosidad por el proyecto en sí. Claro que se sintió un tanto intrigado cuando probó el juego por primera vez, pues en realidad no le resultó interesante... pero podía ver que a los demás si. Vio los efectos de la adicción en su propia madre, que usaba el juego como un escape de la miseria en que vivían en ese momento. Nuevamente fastidiado, no fue capaz de ver lo que estaba ocurriendo hasta un año después, cuando iniciaron los accidentes y el caos en masa... Y sintió envidia. Una profunda envidia mezclada con admiración enfermiza hacia el misterioso "Morgan", a quién varias veces había intentado contactar pero jamás fue capaz de ello... De hecho el buscar al pequeño se volvió casi un deporte para él, todas las mañanas, luego de saludar a la vegetal que era su madre y servir su desayuno en la cama, dedicaba un poco de tiempo para "probar suerte", y ver si conseguía localizarlo y hackear levemente su computadora personal, no como un ataque sino más bien como un juego. Fue en uno de esos intentos cuando fue contactado por la organización Nightmare, o mejor dicho por el líder de esta, quién conocía el historial del joven y, aunque estaba consciente de que no sería de ayuda para el desarrollo de la cura para el fenómeno Dreamer, pensaba que sería una excelente carta de ataque y un informador valioso... Le tomó un par de semanas convencerle de que se uniera a su causa, y solo como un freelancer ocasional, trato que se llevó a cabo mediante videoconferencia el día de su cumpleaños número 17, quizá por mera coincidencia.

- Yo no tengo nada contra el Dreamer, ni contra Marx -Dijo en ese momento, arreglándose un gorro de fiesta de cartón sobre sus cabellos grisáceos- Es más, me entretiene de sobremanera verles a todos ustedes luchando con garras y dientes ante algo que les supera en todo aspecto imaginable... Y me gustaría participar en este conflicto, a decir verdad. Lo haré de vuestro lado, si eso es lo que tanto queréis, pero os costará... Y créanme, si un solo pago llega atrasarse, considérenme una amenaza más para ustedes. Pues estoy aburrido, y me da lo mismo jugar contra Morgan Marx o contra ustedes...


Gustos y odios
• Gustos:
• Fumar. Cualquier cigarro sirve en realidad, pero los mentolados parecen agradarle más.
• El trabajo y diversas formas de vandalismo... En cierto modo es lo mismo en todo caso.
• Las patatas fritas. Pero no cualquiera, tienen que ser "de esas de tarro", o no come.
• Gaseosa de naranja.
• El Jazz es su pasión desde que era pequeño.
• Ambientes desordenados o naturales.
• Puzzles y juegos de lógica.

• Odios:
• Alcohol. Embota los sentidos y mata el cerebro.
• Los ambientes demasiado pulcros y ordenados. Le recuerdan al laboratorio de su padre.
• No hacer nada. Es una pérdida de tiempo.
• El silencio absoluto lo desespera.
• Los ruidos estridentes lo aterran, pues le traen el recuerdo inconsciente de su padre al golpearlo.
• Los dulces. Jamás le agradaron.
• Personas demasiado habladoras o presumidas (Estos suelen ser sus blancos preferidos a la hora de fastidiar).


Otros datos
•Hobbies: - Armar y desarmar máquinas antiguas o computadoras actuales, además de programar estas últimas.
- El ajedrez y las damas son juegos con los que suele pasar el tiempo. El Dreamer nunca ha sido de sus juegos favoritos.
- Cuando está solo y libre de trabajo, suele tocar el saxofón.
•Poderes: - Metamorfosis: La capacidad estándar de cualquier rebelde. Interfiriendo en el sistema de El Dreamer, Chris es capaz de cambiar su propio aspecto y propiedades físicas a las de cualquier ser u objeto en el juego, pudiendo pasar incluso por un "atrezzo" más en el ambiente.
•Debilidades: - Padece de liguirofobia (Terror irracional a los sonidos estruendosos), por lo que el entrar en zonas demasiado ajetreadas o sentir sonidos demasiado fuertes lo desequilibra de forma muy rápida.
- Es extremadamente caprichoso, por lo que le es muy difícil aceptar órdenes o corregir sus propios errores, aún sabiendo que los ha cometido.
- Es incapaz de tomar las cosas en serio cuando está fuera de su trabajo, por lo que constantemente se mete en situaciones para las cuales realmente no está preparado, pensando que es un mero juego.
•Datos extra: -Tiene una habilidad manual no explotada, que le permite realizar bosquejos y esquemas con bastante facilidad... aunque irónicamente esto no parece servir de nada en la cocina, donde causa desastres cada vez que pasa.
- Internamente acaricia la idea de ponerse del lado de Morgan, pero es un hombre de palabra, y mientras reciba su paga seguirá obligándose a "hacer lo correcto".

De Morgan para Hero's dreams. No distribuir ni copiar.


Última edición por Da Virus el Vie Feb 22, 2013 6:52 am, editado 6 veces

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Re: Christopher Mallory | • ID

Mensaje por Morgan, The Creator el Miér Feb 20, 2013 7:25 pm

postea cuando termines :3

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Re: Christopher Mallory | • ID

Mensaje por Invitado el Vie Feb 22, 2013 6:52 am

Listo :3

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Re: Christopher Mallory | • ID

Mensaje por Morgan, The Creator el Vie Feb 22, 2013 3:27 pm


Ficha aceptada

Si hay algo que no existe en mi vocabulario es la palabra competencia aunque soy amante de la sana competitividad. Por lo que solo puedo decir: Mucha suerte, compañero
No olvides pasar por los registros
.

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Re: Christopher Mallory | • ID

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